gabriela revel

En este tiempo….¿qué he aprendido?

In Cambio, Empresa familiar, Estrategia, gestion del cambio, Liderazgo, Los post más votados on 5 junio 2010 at 10:43

Que las empresas pertenecen a sus dueños, pero los destinos de sus gentes no.
Que por eso, los propietarios pueden hacer con las empresas lo que mejor crean conveniente, pero las personas pueden hacer con sus destinos, exactamente lo mismo.

He aprendido el valor de la expresión “briefing” y también el de “debriefing”

He aprendido que aprender es una actitud, no una actividad.

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He aprendido que las estructuras neuronales se tejen sobre el respeto, sobre las buenas maneras, sobre la capacidad de reconocer al otro, a cualquier otro, a todos los otros, en su unicidad, en su integridad, y que eso ha de ser preservado.

He aprendido que una persona humillada es una estafa para el mundo entero. He aprendido que una persona segura, reconfortada, valorizada, nos hace mejores a todos.

Esto y mucho más, he aprendido durante éste tiempo de ausencia entre vosotros.

Prometo que lo iré contando!

Un abrazo fuerte, de los de reencuentro con ganas de charla, terracita y berberechos 🙂

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  1. […] This post was mentioned on Twitter by David Soler Freixas, gabriela revel. gabriela revel said: En este tiempo….¿qué he aprendido? http://goo.gl/fb/SnSiJ […]

  2. Por fin…. esto de cerrar el bar tanto tiempo es un peligro, tu mejor que nadie deberías saberlo. Que la gente pierde el hábito y se va a tomar los berbes a otro sitio.

    Me gustó mucho lo de “aprender es una actitud”. Pero creo que es proporcionalmente inverso al lugar que ocupas en la pirámide organizacional, no crees? al menos en la mayoría. Seguro que hay empresas donde la cultura de “aprendizaje continuo” está muy interiorizada.
    Yo creo que si admites que todos los días aprendes algo y que siempre hay alguien que te puede enseñar algo, que tu no lo sabes todo y que hay altísimas probabilidades de que alguien sepa mucho más que tu de un tema concreto, entonces la humildad viene sola. Y después de eso viene el resto. Y si no lo haces es cuando uno se rodea (por debajo, claro) de gente peor que él, por miedo, por inseguridad, por “altivez”, pedantería o lo que sea…

    La estructura neuronal (algo así es Gore-Tex, creo) debería ser algo cotidiano, pero si un CEO/propietario no la impulsa ya sabes… ni modo (como dicen por México).

    Bueno, como siempre, me ha salido un rollo y me ido de foco.

    Wellcome back!

    • Lo que pasa, David, es que en éste bar se sirven palabras, siempre de mercado frescas, sin congelar….Por eso, cuando no las hay, preferimos cerrar, porque aquello de “Hablar por hablar”, era un programa de Gemma Nierga 🙂

      Con respecto a lo de aprender, en realidad, no solo me refería a las Organizaciones, me refería a Aprender en general. A esa actitud que nos hace crecer mediante el ir integrando cosas nuevas, que nos abre horizontes…Por eso digo que no es una actividad, que es una actitud. Una forma de vivir.

      Con respecto a las Organizaciones que aprenden, iremos hablando.

      Gracias por seguir pasando por la puerta, por ver si hemos vuelto a abrir!

      Un abrazo y felicidades por saber siempre “irte de foco”

  3. ¡Ya estaba echando en falta los berberechos y el pisco especial de la casa!.
    Estoy completamente de acuerdo que aprender es una actitud y pensar que uno sabe mucho es una auténtica necedad. Soy de las personas que piensan que todos los días se aprende algo nuevo y el día que deje de aprender será porque he dejado de existir.
    Me ha gustado especialmente las bases que conforman las estructuras neuronales y que la principal sea el respeto. Me ha recordado esos primeros posts tuyos que leí sobre organizaciones neuronales en un momento de mi vida en el que necesitaba reafirmar mis propias convicciones. Hoy puedo decir con alegría que es una visión compartida y que somos muchos los que anhelamos ver que se convierte en una realidad.

    Gracias y un abrazo,

  4. Por eso vuelvo a esta casa y es que no le falta de ná. ¡Ahora hasta con terraza de verano!.

  5. Hola Gabriela,

    ya veo que tus otros followers también te estaban esperando impacientes. Dos reflexiones:

    1ª.- Si hemos de aceptar el cambio contínuo (ahora más que nunca), parece probable que tendremos que asumir un aprendizaje también contínuo. por tanto coincido en que la actitud de “aprendiz” (me gustaría más usar la palabra “aprendedor”, pero no existe) es la adecuada (por no decir la imprescindible).

    Cierto que es mejor no circunscribirlo a sólo el ámbito de las organizaciones, cuando toque aprender en ellas, nos costará menos (ya tendremos la actitud adecuada).

    2ª.-Pero es verdad eso que dice David de que, en las Organizaciones, el CEO/propietario impulse esta actitud vital (fuera de las Organizaciones el “CEO” somos nosotros). Si no es así, las personas olvidamos (mejor diría “relegamos”) esta necesidad de aprender contínuamente (nos dejamos ahogar por lo urgente), y lo que aprendemos aislados a menudo nos hace sentir como “el llanero solitario” o “Don Quijote”: lo hacemos con mucho esfuerzo, y luego lo difícil es aplicarlo (nadie lo ha pedido), con lo cual queda olvidado en algún rincón de la mente).

    Todo esto lo digo porque algunas empresas que he conocido confundían “formación” con “ya te espabilarás” (perdón, quería decir “autoformación”), se preocupaban -sólo- de los resultados y olvidaban que, para obtenerlos eficientemente, se debe desarrollar el conocimiento en las personas…

    Y no estoy reivindicando la organización paternalista…(sólo la responsable).

    Bueno, yo sí que me he enrollado (debe ser el mono)

  6. Hola Gabriela,
    Aunque yo sea más del tipo “oyente” estoy segura de que, como a mí, tienes muchos parroquianos a los que les gusta la tertulia de este café (con o sin terracita) y la alegría del reencuentro compensa cualquier espera.
    La experiencia me ha enseñado que muchas veces, demasiadas, la Empresa no ve con buenos ojos que el trabajador demande formación. Más que una inversión, se considera un gasto. Y si te “buscas la vida” se considera que has ahorrado dinero a la empresa aunque te haya costado el doble de tiempo, esfuerzo y errores alcanzar el éxito.
    Otras veces, la gente que tiene el conocimiento, es mezquina y pone mil trabas antes de compartirlo, con la excusa de lo mucho que le ha costado alcanzarlo (el conocimiento es poder, piensa la persona insegura).
    Por eso, y por lo ricos que están los berberechos (je,je), me gusta la tertulia de este café y te agradezco muchísimo poder compartir tus experiencias.

    • Como a Andreu, te digo “Aprobado comentario a toda prisa, como muestra de respeto!

      te prometo comentario en condiciones, cuando llegue mi destino viajero me lo permita!”

      Un abrazo,

      Gabriela

  7. Aprender actitud o actividad? buena dualidad… para mi cada minuto es una lección, para bien o para mal, en las organizaciones (al igual en la vida real) se olvidan que el saber no sólo es intelectual, o mecánico, o teórico … la sabiduría reside en entender o tratar de enterner, de ver, de ser curioso, de observar, todo aquello que sucede a nuestro alrededor, ahí es donde se encuentran las semillas que nos hacen crecer.
    Obviamente el aprender es una actitud, y entender que eso es así, a mi me ha costado todo un aprendizaje….

  8. Estoy de acuerdo en que “aprender” es una actitud pero debe ir ligada a una aptitud sin la cual por mas actitud que le pongamos poco aprenderemos y mucho menos “aprehenderemos”. Lo ideal es que ambas fueran de la mano al 50%, pero si tal carambola no se da, que es preferible que domine, ¿la actitud o la aptitud?.
    Un abrazo….nos vemos en cualquier terraza..

    Marta

  9. Hola a todos,
    En mi caso también en la terracita deberíamos contar con un buen jamón y compañía. Esa compañía (que no empresa) con la que aprendes por escuchar y compartir lo aprendido, que no es más sabio el que retiene el conocimiento sino el que lo transmite adecuadamente, en tiempo y forma, siendo aplicable y real. Hasta aquí de acuerdo con todos vosotros, pero querría incorporar las siguientes cuestiones:
    ¿Cuánto tardamos en olvidar lo aprendido?
    ¿Lo aplicamos convenientemente?
    ¿Es valorado y por lo tanto incorporado como estrategia de resolución de problemas?

    Saludos
    PD (te esperábamos)

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